El día de su boda, Clara Suárez descubre que su prometido, Santiago Rojas, la engaña con su propia hermana, Susana Suárez. Además de esta traición, Clara se entera de que fue adoptada por la familia Suárez, que decide echarla de casa.
Sin embargo, Clara es en realidad la única heredera de la familia Santos, una de las diez familias más ricas del mundo. Al regresar a su familia biológica, Clara recupera su nombre de nacimiento, Clara Santos, y se convierte en la adorada hija de la señora Santos, directora ejecutiva del Grupo Santos. También se compromete con Lucio López, un hombre rico y guapo.
Clara espera empezar una nueva vida lejos de los Suárez, pero sus padres adoptivos y Susana siguen provocándola y humillándola. Decidida a no permitir que esto vuelva a suceder, Clara decide vengarse de todos aquellos que la maltrataron en el pasado.