Grayson Wolfe trabaja de noche para pagar sus deudas. Una entrega lo lleva a la mansión del narcotraficante Baston, atacada por la Unidad Guadaña, un PMC legal de ex fuerzas especiales estadounidenses. Usando su bilingüismo, ofrece guiarlos a cambio de un arma.
En el combate, su puntería y frialdad le permiten eliminar a Baston. Atrapado, se une a la Unidad Guadaña.
El equipo viaja a Penang para recuperar la carga de Baston. Grayson detecta una trampa del intermediario y el grupo se equipa con AKM, AK-74 y RPD. De repartidor a mercenario, demuestra coraje y forja lazos fuertes.