
Mauro Casado, el vendedor estrella del Grupo Velero, debía cobrar 14 mil de dólares de comisión por sus extraordinarios resultados laborales, pero fue despedido por la empresa sin ninguna causa justificada, recibiendo solo 420 de dólares como indemnización de despido. Cargado de amargura y sin tener a quién recurrir para reivindicar su derecho, tuvo que aceptar esa indemnización con resignación. Pero cuando revisó el aviso bancario de ingreso en su teléfono, se quedó petrificado en un instante: la financiera cometió un error operativo y transfirió por equivocación 4,2 millones de dólares en lugar de los 420 de dólares de indemnización. Un gran dinero que cae del cielo y un despedido inesperado desvían por completo su vida de su rumbo, arrastrándolo a una cruel encrucijada que cambiará todo para él.

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