Evelyn Quinn trabajó sin descanso durante años, aceptando cualquier empleo con tal de enviar a su hijo, Logan Chen, a la universidad. Logan prometió que, una vez triunfara, llevaría a su madre a vivir con él a la ciudad. Diez años después, Logan ha alcanzado la fama y la fortuna, pero ha olvidado a la madre que se quedó en el pueblo y la humilde vida que una vez tuvo.
Este conmovedor drama celebra el poder silencioso y desinteresado del amor maternal, recordando a los espectadores la importancia de la gratitud y que nunca deben dar por sentados los sacrificios de una madre.