Hace cuatro años, Adrián Falcón huyó al extranjero el mismo día que debía casarse con su prometida de la infancia, Clara Hartmann.
Ahora ha vuelto y contrata a una abogada para tramitar su divorcio… sin saber que es Clara.
Sin reconocerse, ambos terminan envueltos en una serie de situaciones incómodas y divertidas.