Yago López era considerado un fracasado por todos, pero despertó inesperadamente la poderosa Prisión de Bestias —su destino cambió para siempre. Justo cuando la Legión Mil Dioses abrió sus exámenes de reclutamiento, se inscribió resueltamente, decidido a romper las prejuicios. Durante la prueba, con la ayuda de la Prisión de Bestias, domó criaturas de alma raras, derrotó a genios de todos lados y sorprendió a todos con su actuación.
Desde entonces, emprendió su camino de la reversión. En cada prueba —ya sean entrenamientos en la legión, exploraciones de lugares secretos o combates contra razas extrañas— desbloqueó constantemente nuevas habilidades de la prisión, domó criaturas de alma más poderosas y su poder creció exponencialmente. Las burlas del pasado se convirtieron en respeto: de un fracasado de los más bajos, Yago gradualmente se convirtió en un guerrero capaz de defenderse solo, destacándose en el escenario del continente de los Mil Dioses y escribiendo su propia leyenda de ascenso.