En Caída Divina, Izan Beltrán, un sacerdote de nivel cien, fue traicionado por sus compañeros, perdió su profesión y talento, y murió lleno de rencor. Gracias al Ojo Primigenio del Demonio, retrocedió en el tiempo tres horas antes de la llegada del juego. Abandonó su antigua ruta y eligió la clase oculta de Sacerdote de Sombras, obteniendo el talento cósmico “Transferencia Demoníaca” — una habilidad que le permite trasladar todo el costo de sus habilidades a otros objetivos.
Después de que el juego invadiera el mundo, Izan Beltrán subió de nivel con habilidades sobresalientes en las Ruinas Perdidas, se hizo amigos con valiosos compañeros y entabló conflictos con el Grupo Marealto, propiedad de su archienemigo Víctor Alcaraz. Poco a poco, desbloqueó el Poder Demoníaco y un ejército invocado, marchando hacia Villa Pájaro Negro para cumplir su venganza... con la mira puesta en la crucial reunión familiar del Grupo Marealto.