Serena Soler, única hija del presidente del Grupo Soler, es una mujer decisiva y magnánima que, criada con esmero desde pequeña, hizo florecer la empresa familiar. Aunque su padre la ama, su fuerte preferencia por los hijos varones lo lleva a insistir en buscar un yerno para ayudarla —una debilidad que explota Bernat Martínez, el villano que codicia su fortuna, generando una grave crisis financiera.
Para salvar la familia y librarse de este hombre tóxico, Serena acepta resueltamente un matrimonio de conveniencia con el Grupo Vázquez, respondiendo a la petición de Sergi Vázquez de “domesticar” a su hijo rebelde, Esteban Vázquez. Al principio, eran titanes en choque: no congeniaban y se enfrentaban constantemente. Pero al afrontar juntos crisis y intrigas, su entendimiento creció poco a poco, transformando un acuerdo de interés en un amor verdadero —donde dos almas fuertes encontraron su media naranja.