En este episodio se produce un importante giro emocional y la revelación de unos orígenes ocultos. Al borde del campo de batalla de las Tierras Sagradas, mientras luchan contra el ejército de muertos vivientes, la reina madre Selena, para evitar que Esher se ponga en peligro, se ve obligada en un momento de vida o muerte a revelar la verdad guardada durante dieciocho años: Esher no es un extraño, sino su propio hijo biológico con el dios del mar Poseidón, siendo hermano de sangre del rey Soloren, el segundo príncipe Idd y la princesa Cassani. Selena le devuelve a Esher la "perla rosa", reliquia del dios del mar, y, con la firme determinación de morir, se adentra sola en el territorio de los muertos vivientes para rescatar a la inconsciente Cassani. El conflicto central de este episodio gira en torno al enfrentamiento mágico directo entre Selena y el Rey Exánime (Lich King), y la dolorosa decisión de Esher.
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