Tras bañarse, Shangguan Baiyu se dispone a ajustar cuentas con quien le tiró el café, pero descubre que su hermana Wan'er tiene una expresión extraña, fiebre y pierde el control, gritando que quiere tener novio. Con su extraordinaria cultivación, Shangguan Baiyu percibe agudamente que en la habitación se ha rociado una droga somnífera y que Wan'er ha sido envenenada. Ante esta despreciable estratagema, Shangguan Baiyu se llena de ira y, tras asegurarse de que su hermana está bien, decide salir a enfrentarse a estos "ladrones de gallinas y perros". En ese momento, el villano del traje rojo que roció el humo aparece desafiante en la puerta.
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